Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” quien es tildado como el Osama bin Laden del narcotráfico para la Drug Enforcement Administration (DEA), ha sido el hombre que ha construido a plomo y sangre un imperio global del comercio ilícito de drogas tóxicas, así como también ha participado en las muertes de civiles y autoridades que competen este caso. 

Durante años, el narcotraficante más buscado del mundo, ha venido generando hechos que agitan los ánimos de la sociedad. Entre el apoyo y el rechazo al capo del cartel de Sinaloa se polariza la discusión. Aunque el operativo de la reciente captura fue “perfecta” y sin disparar un solo tiro, según las autoridades mexicanas, la ola de reacciones por este golpe al narcotráfico ya se empieza a notar. 

Entre tanta polémica se han establecido muchas interrogantes entre ellas ¿Por qué el Chapo Guzmán sigue fugitivo?, y, ¿Por qué las autoridades de México no han arrestado al Narcotraficante más poderoso del mundo?, estas preguntas han creado conmoción a millones de personas que esperan la captura de «El Chapo» Guzmán y también confían en las acciones por parte de las Fuerzas Federales de México. 

Sin embargo, diversas fuentes cercanas a Guzmán divulgan los hechos que han resguardado por años a este hombre, una de ellas es la corrupción que existe entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo; donde abundan sobornos y delitos que desestabilizan el bienestar de la sociedad mexicana; una prueba de ello es la fuga de «El Chapo» el pasado 11 de julio, donde se presume que la “increíble huida” fue un éxito ya que este narcotraficante contó con el apoyo interno dentro del centro penitenciario de máxima seguridad de El Altiplano. 

Ahora es el hazmereir el que se cierne sobre un gobierno cuya credibilidad ya está manchada. El hecho de que la burla popular sea la reacción principal de los mexicanos por sobre la sorpresa, es indicio de la mala imagen que tiene. Es lamentable que la falta de credibilidad del gobierno colabore indirectamente a levantar la figura de un asesino como El Chapo, que con esta segunda fuga llega a la categoría de leyenda. 

 

Las expectativas de una extensa sociedad refleja la incertidumbre del paradero de un asesino en serie, cada día se expande la búsqueda de este fugitivo, pero las autoridades mexicanas no determinan la salida de este laberinto. 

Impreso el 2015-10-28