Share |

S omos el sitio líder de estilo de vida en México y América Latina. Sumamos a los mejores expertos, para mejorar tu calidad de vida. 

El colesterol es una sustancia grasa producida por el hígado que circula por todo el cuerpo a través de la sangre. Existen 2 tipos de colesterol, el LDL que es el colesterol “malo” que por su alta densidad se pega en las arterias y puede provocar un infarto, y el colesterol HDL “el bueno” que va limpiando tus arterias, y se encuentra envuelto en triglicéridos y otras sustancias. 

El colesterol proviene de 2 fuentes principales: productos de origen animal y el que produce tu hígado, que forma casi 80% del colesterol en tu cuerpo. El aumento en los niveles del colesterol y de los triglicéridos en la sangre se debe a muchos factores, pero el exceso de consumo de grasas es uno de los que más afectan. 

El colesterol elevado no presenta síntomas ni molestias que logren detectar el problema a tiempo, pero las primeras manifestaciones podrían ir desde un infarto hasta una embolia, y ello derivar en complicaciones que lleven a la persona a la muerte. Hoy, existen sencillos exámenes que pueden ayudar a saber rápidamente los niveles de colesterol, pide tu perfil de lípidos en la clínica más cercana para conocer tus niveles de colesterol. 

Es de suma importancia que conozcas cuánta grasa consumes diariamente para prevenir este mal, porque aunque los lípidos son importantes para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, el exceso de calorías sube el nivel de triglicéridos. 

El nivel normal de colesterol en la población en general es de unos 200mg/dl, según datos de la Secretaria de Salud. Y si eres mayor de 20 años debes empezar a medirlos con frecuencia para evitar futuros problemas en tu salud. 

4 consejos para una 

buena alimentación 

La Asociación Americana del Corazón y la Asociación Dietética Americana, recomiendan consumir sólo 30% de la cantidad de calorías diarias de grasas; así como observar una buena alimentación, ejercicio y procurar una vida sana sin sedentarismo, para prevenir este mal. 

La SSA recomienda: 

1.- Escoge productos que tengan grasa vegetal. Intenta bajar tu consumo de grasas animales. 

2.- Evita alimentos que provengan de grasas animales como la manteca, la leche entera, mariscos fritos, entre otros. 

3.- Aumenta tu consumo de fibras, como vegetales de hojas verdes, frutas y granos. 

 

4.- Escoge productos con granos integrales y raíces vegetales.



  • [6 Fotografias]

  • [6 Fotografias]

  • [10 Fotografias]

  • [6 Fotografias]

  • [4 Fotografias]

  • [4 Fotografias]

  • [6 Fotografias]

  • [5 Fotografias]

  • [4 Fotografias]

  • [4 Fotografias]