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La piel del rostro está expuesta todos los días a diferentes factores que pueden acelerar su proceso de envejecimiento y que, de no prestarles atención, pueden causar alteraciones que estéticamente no serán bien vistas.

Para contrarrestar los daños causados por la contaminación, la exposición al sol o la mala alimentación, entre otros, la industria cosmética ha creado una gran cantidad de productos para el cuidado de la piel que pueden ayudar a regenerarla y rejuvenecerla.

Sin embargo, muchos de estos son muy costosos y están fuera del alcance de muchas personas, más aún si se tiene en cuenta que son productos que se tienen que usar todos los días. Por suerte, existen otras alternativas para cuidar y regenerar la piel sin tener que invertir grandes sumas de dinero.

La terapia facial con hielo es una de esas alternativas naturales que están ganando popularidad por su efectividad para tonificar y rejuvenecer la piel todos los días. Se trata de un tratamiento de origen oriental que se ha extendido por todo el mundo para que todas las mujeres puedan cuidar la juventud de su piel sin tener que invertir mucho en ello.

¿Cuáles son los beneficios del hielo

para rejuvenecer la piel?

Desde la cultura oriental se ha compartido la técnica de rejuvenecimiento del rostro con hielo, que consiste en frotar hielo sobre las líneas del rostro en horas de la mañana y por la noche para hidratarlo, tonificarlo y evitar la aparición temprana de arrugas.

Este tipo de tratamientos se han convertido en parte de las rutinas de belleza aplicados en los spas y centros de belleza, pues se ha demostrado que son muy efectivos para cuidar la piel y rejuvenecerla.

A nivel general, la terapia facial

con hielo es ideal para:

Combatir el acné y eliminar las manchas que aparecen en el rostro como consecuencia de la exposición al sol y los cambios hormonales.

Estimular la circulación sanguínea ayudando a rejuvenecer la piel.

Refrescar y tonificar el rostro sin efectos secundarios.

Prevenir y combatir la aparición temprana de arrugas.

Cerrar los poros abiertos y prevenir los puntos negros.

Desinflamar los ojos hinchados y combatir las ojeras.

¿Cómo aplicar el tratamiento

facial con hielo?

La terapia facial con hielo es muy económica y no requiere mayor esfuerzo para su realización. Lo importante con este tipo de tratamientos es ser muy constantes y convertirlo en un paso más de la rutina de belleza.

Para aplicar este tratamiento todos los

días es importante seguir estos pasos:

Antes de empezar con el tratamiento es muy importante limpiar en profundidad la piel del rostro y cerciorarse de que quede libre de maquillaje.

El hielo se debe envolver en un paño suave de algodón o una tela; lo importante es tener presente que no se debe poner directamente sobre el rostro.

El paño se debe frotar por las diferentes áreas del rostro, permaneciendo uno o dos minutos en cada parte.

Se recomienda hacer movimientos circulares con los cubos de hielo a lo largo del área de la mandíbula y barbilla, en la frente, las mejillas y en el área de la nariz. Al llegar al área de los ojos se debe frotar con más cuidado.

 

Para completar este tratamiento se recomienda aplicar un tónico facial natural u otro producto contra el acné.



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