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Si un niño de un año sobrepasa la recomendación, sus padres deberían cambiar a una silla diferente que pueda acomodar su peso hasta que cumpla dos años.

 

   Los niños que viajan en auto deben ir en asientos con la vista hacia atrás hasta cumplir dos años, según la recomendación actualizada tanto de un grupo médico como de una agencia federal, que afirman se reduciría hasta en cinco veces las posibilidades de que sufran lesiones graves en un accidente.

 

   Asimismo, los niños que han superado las sillas de bebés deben usar asientos de seguridad infantil hasta que el cinturón de seguridad de tres puntos les encaje, dijeron la Academia de Pediatría de Estados Unidos y la Administración Nacional de Seguridad y Transporte en las Carreteras (NHTSA).

 

   Los asientos de seguridad infantil, conocidos en inglés como booster seat, ayudan a acomodar los cinturones de seguridad para adultos de manera apropiada en los cuerpos más pequeños de los niños. Los infantes usualmente pueden dejar los asientos de seguridad cuando alcanzan una altura de 4 pies y 9 pulgadas (1.44 metros).

 

   Los niños menores de 13 años deben ir en los asientos traseros, según las directrices de ambos grupos.

 

   La recomendación puede parecer extrema para algunos padres, que imaginan los problemas para convencer a los niños más grandes -de hasta 12 años- de usar asientos de seguridad.

 

   Pero la directriz se basa en evidencia recabada en accidentes. Para niños mayores, los cinturones de seguridad que no se ajustan bien pueden causar lesiones abdominales y de columna vertebral en un choque.

 

   Los niños de un año tienen cinco veces menos probabilidades de lesionarse en un accidente de auto si están en un asiento con la cara hacia atrás en lugar de uno instalado con la vista al frente, según un análisis de cinco años de información sobre choques en Estados Unidos realizado en 2007.

 

   Puesto de otra manera, unos mil niños que resultaron heridos en asientos instalados con la vista al frente en los últimos 15 años podrían no haber sufrido lesiones si hubieran estado en un asiento con la vista hacia atrás, afirmó el doctor Dennis Durbin, autor principal de las recomendaciones y médico del servicio pediátrico de emergencia del hospital infantil de Filadelfia.

 

   Los niños pequeños tienen cabezas relativamente grandes y cuellos pequeños. Si se sientan con la vista al frente, la fuerza de un choque puede sacudir su cabeza y causar lesiones en la médula espinal.

 

   Los sillas para autos tienen impresos los pesos recomendados. Si un niño de un año sobrepasa la recomendación, sus padres deberían cambiar a una silla diferente que pueda acomodar su peso hasta que cumpla dos años, dijo el grupo pediátrico.

 



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