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Su ceño está fruncido y sus brazos cruzados: tu niño no va a probar bocado. No importa que tantas explicaciones le ofrezcas o cuántos castigos le impongas, la determinación de tu hijo es de acero. No quieres tirar más comida, pero tampoco deseas que la hora de comer se convierta una tortura. ¿Qué puedes hacer? Pues, para empezar, no obligues a tus niños a comer.

Plato reluciente

En general, los padres que obligan a sus hijos a dejar el plato reluciente piensan que este es el mejor modo para hacer que los niños valoren los alimentos y comprendan la importancia de no desperdiciar comida. Lo cierto es, sin embargo, que esta medida es un arma de doble filo, pues también puede enseñar a los más pequeños a ignorar las señales del cuerpo. Este hábito es potencialmente problemático, en tanto puede resultar en sobrepeso e incluso obesidad

Alternativas

Hay muchos motivos por lo que los niños no comen -no solo el hecho de que están satisfechos-. Así que si deseas conocer cómo mejorar sus hábitos alimenticios, sin batallas alimenticias de por medio, tendrás que poner el práctica alguna de las alternativas que te presentaremos a continuación. 

Plato atractivo

Los niños comen con los ojos. Por tanto, si quieres incorporar alimentos nutritivos en su dieta y tener éxito en el intento, será mejor que saques a la pequeña chef que todas llevamos dentro y te aventures a realizar platos creativos. Juega con los colores, crea personajes divertidos, deja que tu imaginación fluya. No tienes por qué crear una verdadera obra de arte alimenticia; pequeños detalles bastarán. ¡Te sorprenderá constatar el poder que estos tienen!

Plato tramposo

Antes de sentarse a la mesa, tu niño ha escuchado que la palabra "brócoli" estaba implicada en la cena. Ahora, ya es demasiado tarde: no importa qué tan bonito luzca el plato, sabes que el prejuicio alimenticio de tu hijo será más fuerte. Prueba otra estrategia: haz un poquito de trampa. Cocina algo que a tu niño verdaderamente le guste, como hamburguesas al pan, por ejemplo. Y una vez que esté preparada, aprovecha para esconder en ella un poco de brócoli o cualquier otra verdura. ¡No se dará cuenta!

Estas son nuestras sugerencias para que mejores los hábitos alimenticios de tus pequeños. Ahora bien, ten en cuenta que ninguna de estas estrategias funcionará si tú no representas un buen modelo. ¿Piensas que tus chicos te tomarán en serio si le escondes verduras en sus platos y tú no pruebas ninguna? Así que si deseas mejorar la dieta de tus hijos, empieza por cambiar la tuya propia. ¡Nada más lindo que emprender este desafío en familia!



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